miércoles, 8 de abril de 2026

Abrir el cofre y ponerle palabras a la historia dolorosa de la que hace parte nuestra existencia, experiencia de vida, no es situarnos necesariamente como víctimas,

 es reconocer-nos como existencias históricas, situar ciertos traumas y horrores en el contexto que sucedieron, des-personarlizarlo a la vez siendo tan personal, 

 transpersonalizarlo, 

develar que nuestra vulnerabilidad ha sido valiente y lo sigue siendo, pues construir relatos donde hemos sido dañadxs en nuestros prropios cuerpos, así como a las comunidades de las que hacemos parte, requiere mucho valor y fuerza.

Y dentro de esa fuerza está también el lidiar con ese lugar tan desagradable de ‘víctima’, y ejercitar el cuero la sangrre y los huesos para ir más allá de ello. 

Más allá de la vergüenza colonial que se nos incrustó en la educación y el miedo a no ser buenas, a ser incómodxs o molestxs. 


Abrazo que hemos puesto sollozo carcajada gemido donde ha habido silenciamiento.

Y hemos honrado el silencio cuando alrededor sólo hay ruido moralino.

Rachel 💔

Justo ayer al atardecer llegué a casa a skuxar la transmisión en vivo @ ammar.sindicat de lxs colegas ts en una jornada para conocer distin...